La postura del Triángulo es una posición de conexión y expansión que combina fuerza, equilibrio y apertura. Al extender ambos brazos y alargar los costados de tu cuerpo, creas espacio para respirar profundamente y moverse con consciencia.
Esta postura fomenta la estabilidad en las piernas, la libertad en el pecho y la claridad mental, logrando una armonía perfecta entre esfuerzo y relajación.

Cómo realizar la postura del Triángulo (paso a paso)
- Comienza en la postura de la Montaña (Tadasana) y separa tus pies aproximadamente 90–120 centímetros.
- Gira el pie derecho 90 grados hacia afuera y el pie izquierdo ligeramente hacia adentro.
- Alinea el talón derecho con el arco del pie izquierdo.
- Extiende los brazos paralelos al suelo, con las palmas mirando hacia abajo.
- Inhala y alarga ambos lados del torso.
- Exhalar, flexiona desde la cadera derecha y extiende la mano derecha hacia adelante, bajando hacia tu espinilla, tobillo o el suelo (o sobre un bloque).
- Estira el brazo izquierdo hacia el techo, alineando los hombros verticalmente.
- Mantén el pecho abierto y la mirada hacia arriba (o hacia adelante si prefieres cuidar tu cuello).
- Mantén la postura durante 5–7 respiraciones, luego sube lentamente al inhalar y repite del otro lado.
Cómo mantener la postura
- Mantén ambas piernas estiradas pero no bloqueadas, y activa los músculos de los muslos.
- Lleva el coxis ligeramente hacia adentro para alargar la columna.
- Mantén una línea recta desde el talón posterior hasta la coronilla.
- Rota el hombro superior hacia atrás para abrir el pecho por completo.
- Mantén el cuello relajado y la mirada suave.
Beneficios de la postura del Triángulo
- Fortalece piernas, core y tobillos
- Estira caderas, isquiotibiales, inglés y columna
- Abre el pecho y los hombros
- Mejora el equilibrio, la estabilidad y la postura
- Estimula la digestión y alivia la rigidez en la espalda
- Mejora la claridad mental y la concentración mediante una respiración constante y una alineación correcta
Errores comunes y consejos
- Derrumbar el torso: Céntrate en alargar ambos lados del cuerpo de manera uniforme.
- Forzar la mano inferior: El objetivo es la apertura, no la profundidad; usa un bloque si es necesario.
- Caderas desalineadas: Mantén las caderas abiertas y apiladas, no rotadas hacia adelante.
- Hombro superior caído: Rótulo hacia atrás para expandir el pecho.
Variaciones y modificaciones
Con un bloque
Coloca un bloque de yoga bajo tu mano inferior para acercar el suelo, permitiendo que tu pecho se mantenga elevado y tu columna alargada. Este soporte fomenta una alineación adecuada y ayuda a abrir el pecho sin forzar los isquiotibiales ni la zona lumbar.

Triángulo en torsión (Parivrtta Trikonasana)
Gira el torso hacia la pierna delantera, colocando la mano opuesta en el suelo o sobre un bloque. Esta variante intensa profundiza la torsión, fortalece el abdomen y mejora el equilibrio y la movilidad de la columna.

Triángulo apoyado
Práctica con la espalda contra una pared para perfeccionar la alineación y la estabilidad. Esta versión te ayuda a sentir el compromiso de las piernas y la apertura del pecho mientras mantienes los hombros y las caderas equilibrados.

Encarna la postura
La postura del Triángulo te invita a conectar con intención mientras te abres con facilidad. Siente la firmeza de tu base mientras tu cuerpo se expande en todas direcciones, creando espacio en tu pecho y tu mente. Con cada respiración, explora el equilibrio entre la fuerza y la suavidad, enraizando mientras te extiendes hacia afuera. En esta armonía, descubre claridad, calma y una sensación de estabilidad sin esfuerzo.
Posturas relacionadas
- Ángulo lateral extendido (Utthita Parsvakonasana)
- Media Luna (Ardha Chandrasana)
- Guerrero II (Virabhadrasana II)

Posizione dell Albero (Vrksasana)
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